Raciones: Hasta seis personas
Tiempo de preparación: 45 minutos
Dificultad: fácil
En el ajetreo diario, organizar las comidas —ya sea para uno mismo o para la familia— no siempre es tarea fácil. Lo que no todo el mundo recuerda en este momento es que es posible transformar lo ordinario en extraordinario, elevando ingredientes básicos de la despensa como los tomates a platos memorables.
Antes de empezar
Para cada tipo de corte, existe un cuchillo específico, y lo mismo ocurre con los tomates. Para procesar el ingrediente con mayor facilidad, las hojas de los cuchillos para tomate Plenus son microdentadas, perfectas para cortar la piel del tomate sin aplastarlo.
Receta: Salsa Romesco
Rinde hasta seis personas
Tiempo de preparación: 45 minutos
Dificultad: fácil
Ingredientes
- 1 pimiento rojo
- 3 tomates maduros
- ¼ taza de pan rallado
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de pimentón picante molido
- 3 cucharadas de almendras tostadas, con piel
- 1 ½ cucharadita de vinagre de vino tinto
- aceite de oliva al gusto
- sal al gusto
Instrucciones paso a paso
1. Precalentar el horno a 220 °C (425 °F).
2. Lavar y secar el pimiento y los tomates. Con el cuchillo para tomate Plenus, cortar cada tomate por la mitad. Con el lado cortado hacia arriba, colocar las verduras en una bandeja mediana para asar, sazonando con aceite de oliva y sal al gusto.
3. Asar durante unos 30 minutos hasta que los tomates estén blandos y la piel del pimiento esté tostada.
4. Pelar y desechar la piel del pimiento (consejo: cuando retires la bandeja del horno, puedes dejar el pimiento sellado en un recipiente durante diez minutos; esto ayuda a aflojar la piel y facilita el pelado). Cortar el pimiento por la mitad y desechar el tallo y las semillas.
5. Con la batidora de mano, moler primero las almendras y el diente de ajo pelado. Luego añadir el resto de los ingredientes: los tomates, el pimiento, el pan rallado y los condimentos. Terminar con un poco más de aceite de oliva y batir bien. El resultado es una salsa con cuerpo que dura hasta 10 días en el refrigerador.
Ahora solo tienes que elegir con qué servir tu salsa Romesco. ¡Buen provecho!
